Otro verdadero hecho metropolitano: La historia se repite

Por Carlos Botero el Sáb, 10/11/2018 - 11:58pm
Edicion
394

perfil_bt

Por Carlos Enrique  Botero Restrepo

Arquitecto Universidad del Valle; Master en Arquitectura y Diseño Urbano, Washington University in St: Louis.

Profesor Maestro Universitario, Universidad del Valle. Ex Director de la Escuela de Arquitectura de la Universidad del Valle (de2012 a 2015) y Director del CITCE (Centro de investigaciones Territorio Construcción Espacio) de 2006 a 2010.


procesos de expansión del área urbana para entrar a resolver, antes que cualquier otra cosa, la disponibilidad de suelos urbanizables.

Desde que se creó el concepto de déficit cuantitativo de vivienda, éste sirvió de argumento fundamental para presionar a los gobiernos municipales a iniciar procesos de expansión del área urbana para entrar a resolver, antes que cualquier otra cosa, la disponibilidad de suelos urbanizables.

A nivel local el momento cumbre de este proceso se alcanzó con el Acuerdo Municipal 069 de 2000, primera versión del POT para Cali. A los 119,2 kilómetros cuadrados de área urbana existente en ese momento se agregaron en el solo corredor Cali-Jamundí otros 16,3 kilómetros cuadrados de área de expansión. Son 16.300.000 metros cuadrados: dieciséis millones trescientos mil metros cuadrados disponibles para urbanizar de los cuales hay a la fecha 19 planes parciales aprobados o en estudio para serlo, desde Bochalema –el primero en el tiempo corrido desde entonces- hasta Zonamérica recién inaugurado en su primera etapa.

Han transcurrido dieciocho años desde ese Acuerdo Municipal y el área tiene un incipiente desarrollo urbanístico que se muestra como una vitrina desoladora de edificios multifamiliares agrupados en unidades cerradas esperando año tras año para poblarse por una clientela esquiva y lejana que no quiere meterse en ese reducto que ni es barrio, ni es urbanización ni alcanza nivel de suburbio.

EWSGBA
Vista de Siloe 1960, biblioteca digital Univalle

Lo más llamativo de la historia es que con toda el área anexada al perímetro urbano, los gremios de la construcción siguen quejándose de falta de oferta de suelos urbanizables para desarrollo de vivienda de interés social (VIS) y vivienda interés prioritaria (VIP). Es decir el área de expansión no alcanza para atender las necesidades de los más pobres viviendo dentro del perímetro urbano de Cali. Total, la oferta de esos niveles de estratos socioeconómicos 1, 2 y 3, está disponible en Jamundí, Candelaria, Puerto Tejada, Palmira y Yumbo.

Aún para procesos informales o irregulares de “urbanización progresiva” se apela a los municipios vecinos, caso vereda El Chontaduro, corregimiento Peón, municipio de Jamundí

Aún para procesos informales o irregulares de “urbanización progresiva” se apela a los municipios vecinos, caso vereda El Chontaduro, corregimiento Peón, municipio de Jamundí, en las laderas de Los Farallones al lado sur del río Pance, más próximo a la urbanización del suroccidente de Cali (La Riverita, La Vorágine, Comfandi Pance) que al área urbana de Jamundí.

El paisaje desde la avenida Cañasgordas, mirando a su mano derecha según se desplace desde Cali hacia Jamundí, le deja ver el brillo de los techos de teja de acero zincado (teja de zinc le llaman) bajo la canícula del mediodía. Una versión en ciernes de parte de la actual Comuna 20 (Siloé como emblema) que inició un proceso de urbanización similar hace más de sesenta años. La historia se repite.

La dinámica urbana incluye estos procesos llamados informales que poco se registran en la prensa local pero que van creciendo en aparente silencio. Políticos de Cali y Jamundí visitan muy solidarios a los habitantes de este asentamiento en ciernes porque el próximo año es electoral y porque ni los propios habitantes pueden explicar si están en Cali o en Jamundí. Proceso informal de expansión urbana. Otro verdadero hecho metropolitano.

Búsqueda personalizada

aerdhbadf