Transito Uribe – Duque

Por Moisés Banguer… el Mar, 10/04/2018 - 1:36pm
Edicion
363

Moises Banguera Pinillo

Los activos se deprecian con el paso del tiempo, por eso es necesario un mantenimiento continuo o una renovación.

Los que somos agradecidos sin recibir un puesto o un favor personal, no olvidamos que Colombia nuestra nación, era un país inviable en el año 2002 o al menos fragmentado, violento, con 30.000 homicidios al año, postrado, sin inversión, con tasa de desempleo del 17% etc.

Llego el presidente Uribe y volvimos a ser una nación con seguridad, con inversión, con tasa de desempleo cercana a un digito, con inflación baja y con crecimientos económicos aceptables. Por eso agradecemos su vigencia en la política colombiana y seguiremos acompañando sus causas, porque sabemos que lo hace con patriotismo, con dedicación y sobre todo con amor.

Estoy convencido que el mismo Uribe quiere descansar, estar con sus nietos, con la aroma del campo, sin cámaras de televisión, sin renunciar al calor de la gente, pero con menos estrés. Esa armonía con su propia vida se lo merece, estos 4 años de senadores son suficientes para realizar la transición.

Lo dicho anteriormente sería imposible escribirlo de mi parte, si no hubiese nacido la nueva estrella de la política colombiana, un nuevo Uribe, pero sin salírsele la piedra, sin el twetter, sin los problemas de persecución, sin la virulencia del verdadero Uribe. ESE SE LLAMA IVAN DUQUE.

Me atrevo a pronosticar en el buen sentido de la palabra que llego el reemplazo de Uribe, llego el nuevo líder del centro democrático, llego el líder que nos va a unir en torno a las grandes causas sociales del país como la educación para el empleo y el emprendimiento, la calidad de la salud para todos, la justicia para el ciudadano y la ampliación de la clase media, que significa equidad.

Para quienes critican a IVAN por su juventud, inexperiencia en el manejo del ejecutivo, se equivocan porque esas son sus mayores fortalezas. Sin rabo de paja podrá gobernar sin ataduras, sin miedo. También se equivocan quienes piensan que será un títere de Uribe, porque por un lado Uribe no se mantiene subiendo escaleras en el ejecutivo y por otro Duque es tan inteligente que con estrategia metió al centro democrático su programa de gobierno. A diferencia de Santos que cogió el programa de Uribe para luego cambiarlo; Duque construyo su programa de gobierno y lo hizo avalar de un proceso interno por encuestas y luego en la consulta interpartidista.

Quienes de mala fe argumentan que Duque parece libreteado también se equivocan, esa es una muestra que el programa de gobierno lo construyo él, por eso debe repetirlo para que el votante lo digiera. Hoy cualquier votante por lejos de la capital que viva, replica con facilidad su lema de gobierno “legalidad, emprendimiento = equidad”.

Ha sido tan efectiva la campaña de DUQUE, que las voces culebreras que existían en el centro democrático contra él por ser la cara moderada que encarna la visión de país que siempre ha tenido Uribe (seguridad, inversión = cohesión social), hoy son fervorosamente duquistas. Y quienes lo escuchan o conversan con él,  salen convencidos que es el candidato que se merece Colombia, tal cual como me sucedió a mí hace 4 años cuando lo escuche por primera vez.

No hay causa perdida, puede hacer uso del buen retiro presidente Uribe después de cumplir su compromiso como senador, la historia ya lo ubico como el único presidente del mundo con niveles de popularidad sostenibles por encima del 60%, el pueblo acompañara masivamente a IVAN DUQUE el 27 de mayo, quien a diferencia de Santos que ya está pagando la ingratitud, cuidara el bienestar del adulto mayor, el matrimonio entre empresarios y trabajadores y la seguridad como valor democrático.

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