Valorización nunca más…

Por Carlos Botero el Sáb, 05/01/2019 - 10:10pm
Edición
402
Sección

perfil_bt

Por Carlos Enrique  Botero Restrepo

Arquitecto Universidad del Valle; Master en Arquitectura y Diseño Urbano, Washington University in St: Louis.

Profesor Maestro Universitario, Universidad del Valle. Ex Director de la Escuela de Arquitectura de la Universidad del Valle (de2012 a 2015) y Director del CITCE (Centro de investigaciones Territorio Construcción Espacio) de 2006 a 2010.


obras que se presentan como necesarias e indispensables

Al menos para Cali, no debe haber gobierno alguno que se atreva a imponer nuevamente ese impuesto disfrazado de contribución llamado valorización. Es una amenaza con la cual de la manera más cínica se quiere imponer obras que se presentan como necesarias e indispensables. Cali es el peor escenario en Colombia para insistir en usar ese instrumento coercitivo, por la pésima historia de las obras adelantadas a las patadas, con dudosa aplicación de los recaudos en los proyectos que han sido impuestos por ese conducto.

ARHYTKETR
tendrá que demostrar de manera clara que sí se puede hacerlo de manera honesta y eficiente

El próximo gobernante que se atreva a insinuar la realización de proyectos de infraestructura por ese camino, tendrá que demostrar de manera clara que sí se puede hacerlo de manera honesta y eficiente para casos en que sea realmente pertinente. Para ello lo primero será tener un análisis detallado de las experiencias anteriores, por lo menos de los últimos veinticinco años, en las cuales son evidentes los errores de planificación y de pésima ejecución técnica. Tendrá que demostrar también que lo que se pretenda ejecutar por esa vía hace parte de planes y programas estructurados y aprobados previamente, que hagan parte de la implementación del Plan de Ordenamiento Territorial.

Pero también debería demostrar que se es capaz de controlar la corrupción que se traga buena parte de los ingresos municipales y que, aún así, los recursos son insuficientes para enfrentar las tareas de desarrollo territorial, en particular las relacionadas con infraestructura. Además tendrá que explicar con minuciosidad porqué no se ha aplicado en Cali el cobro de Plusvalía, a pesar de que la Ley 388 de 1997 define sus alcances y autoriza su aplicación.

A propósito: cuánto se ha dejado de percibir por hacerse los de la vista gorda con la plusvalía generada con el solo hecho de convertir áreas rurales en áreas de expansión,  como sucedió con las seis mil y tantas hectáreas que hoy son los Planes Parciales al sur del río Lili, a lo largo del eje Cali-Jamundí? Las obras que ha adelantado Metrocali, incluyendo las que directamente están relacionadas con el funcionamiento del sistema masivo y también las que indirectamente lo son, por qué no han sido objeto de plusvalía para el municipio?

fin de la corrupción y cobro de plusvalía

Buena combinación y definitiva solución a la falta de recursos para adelantar obras de infraestructura: fin de la corrupción y cobro de plusvalía; mínimas condiciones para tener el cuero lo suficientemente duro como para salir a cobrar valorización.

EGEGWE
La experiencia actual de suspensión de la licitación para ejecutar la ampliación de la seudo avenida Cañasgordas puede ser leída de muchas maneras

La experiencia actual de suspensión de la licitación para ejecutar la ampliación de la seudo avenida Cañasgordas puede ser leída de muchas maneras, pero sobre todo como un caso, aunque imperfecto, de respuesta colectiva de la comunidad a proyectos leoninos impuestos sin consulta. Pero ojo: hasta el momento se trata de la suspensión de la licitación pero los cobros individuales están vivitos y coleando. Todavía faltan pasos que definitivamente consoliden la decisión de no adelantar la obra con recursos de valorización.

solo fueron el más grande engaño a la ciudad

La monstruosidad histórica de las falsas megaobras del exalcalde Ospina solo fueron el más grande engaño a la ciudad, el último de una serie de proyectos cuyos efectos desastrosos para la economía de miles de familias no se pueden desconocer como tampoco los impactos en términos de calidad del espacio público. A menos que la ciudadanía caleña quiera demostrar que al perro sí lo capan dos veces. Ojo con las culebras que duermen pero despiertan armadas de veneno.

Búsqueda personalizada