¿Construyendo un nuevo país?

Por Luz Betty Jime… el Sáb, 04/03/2017 - 10:01am
Edicion
306

Luz Betty Jimenez De Borrero / Pablo A. Borrero V.

Algunos sectores políticos y sociales vienen pregonando la idea de que con el destape y la lucha contra las diferentes formas y manifestaciones de la corrupción ésta no solo se podrá erradicar de la vida de la sociedad sino construir un nuevo país libre de semejante flagelo que afecta a todos los colombianos y que según se dice explica en buena parte la situación de pobreza y desigualdad social existentes conjuntamente con la debilidad de la democracia y la desconfianza de los ciudadanos respecto de las instituciones y de sus gobernantes, quienes asociados con algunos personajes del sector privado, se encuentran comprometidos con toda clase de actos de corrupción y de otras expresiones antisociales y delincuenciales.

Desde luego que no todos los problemas y dificultades que afronta el país tienen su origen en la corrupción ni vienen determinados por ésta, a menos que se pretenda elevarla a la categoría absoluta y determinante de todos los males que padecen el común de los colombianos en la actualidad.

Por supuesto que dicho flagelo se ha extendido a todos los niveles de la vida social, pero no por ello se puede considerar como el factor principal que impide que el país avance y se desarrolle acorde con los intereses y necesidades de los trabajadores y de vastos sectores medios y populares de la población. Claro está que la situación económica, política y social no se puede resolver reduciendo el problema de la corrupción a su mínima expresión, como así lo recomendaba el ex presidente Turbay.

La erradicación parcial o total de ciertos fenómenos antisociales no dependerá simplemente de que se adelanten determinadas acciones como la de convocar un referendo para establecer un conjunto de reglas encaminadas a limitar la corrupción, que continuará imperando en medio de las nuevas prescripciones legales y estatutos anticorrupción, tal como ha quedado demostrado con las experiencias vividas en esta materia.

La experiencia práctica e histórica nos demuestra que dicho fenómeno como los de la pobreza, la desigualdad social y la crisis de la democracia no son algo nuevo ni definitivo, siempre y cuando se admita la necesidad de transformar las relaciones económicas y políticas que les sirven de base a las clases dirigentes para concentrar la propiedad en pocas manos y apropiarse de la riqueza social, las cuales estimulan la codicia y el enriquecimiento ilícito, lo que hace mas urgente el compromiso de los sectores democráticos y progresistas de luchar por un cambio social, que le permita al pueblo colombiano avanzar en la construcción de una nueva sociedad mas justa y equitativa, con mayor equidad social y bienestar general.

Veeduria Ciudadana por La Democracia y La Convivencia Social

El Control Ciudadano Sobre la Gestión Pública es Condición Indispensable para el Ejercicio de la Democracia y la Convivencia Social

Búsqueda personalizada