De la mano de la Ocde y de la Otan

Por Luz Betty Jime… el Sáb, 02/06/2018 - 2:19am
Edicion
371

Luz Betty Jiménez De Borrero / Pablo A. Borrero V.


 

El ingreso de Colombia a la organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico Ocde y a la organización del Tratado del Atlántico Norte OTAN, hace parte del legado que el presidente Santos le deja al país, que deberá someterse a los dictados en materia económica, comercial, laboral, medioambiental, tributaria y militar impuestos por dichas organizaciones, las que tendrán que cumplir los gobiernos convertidos a su vez en portavoces de esas organizaciones.

La Ocde denominada el “club de los países ricos” es una entidad que asesora a los gobiernos en políticas públicas bajo la consigna de las “buenas prácticas”

SDVASDVd
Por cuenta del ingreso a la Ocde, el gobierno colombiano deberá pagar un valor aproximado de cuatro millones de euros por la membresía

Por cuenta del ingreso a la Ocde, el gobierno colombiano deberá pagar un valor aproximado de cuatro millones de euros por la membresía, además de contribuir con su sostenimiento anual en su condición de socio. A lo anterior se agrega el compromiso del gobierno de aportar durante quince años un valor de veinte billones de pesos anuales para darle cumplimiento a la agenda de recomendaciones impuestas por la citada organización para permanecer como socia. La Ocde denominada el “club de los países ricos” es una entidad que asesora a los gobiernos en políticas públicas bajo la consigna de las “buenas prácticas” que se deben seguir por los Estados acordes con las políticas de libre comercio y de apertura económica de nuevos mercados que imperan en el mundo capitalista globalizado.

Para el presidente Santos el ingreso de Colombia a la OCDE hará que el país “se vea mas creíble y confiable” para los inversionistas y las calificadoras de riesgos, lo que desde luego no constituye ninguna garantía de que en el futuro Colombia pueda superar la pobreza, los bajos índices de crecimiento y desarrollo de la economía y de las desigualdades sociales existentes.

Para el desarrollo de “las buenas prácticas” que recomienda la Ocde a Colombia, el congreso de la república deberá tramitar y aprobar un conjunto de reformas por ejemplo, en materia pensional que iguale la edad de hombres y mujeres, con lo cual a nuestro juicio no se resolverán los problemas de equidad de género, al tiempo que se deberá ampliar la base de beneficio BEPS a la Colombia mayor, mediante la cual se estimulará el asistencialismo pero no se acabará con la pobreza. Así mismo deberá presentarse una nueva reforma tributaria que reduzca los impuestos a las empresas para hacerlas supuestamente más competitivas, ampliando así mismo la base tributaria de los impuestos. Por su parte el presidente de la República deberá incluir en el Plan de Desarrollo los lineamientos de la Ocde para asegurar las “buenas políticas públicas” y reasignar los recursos suficientes para atender todas aquellas empresas productivas con el fin de garantizar la productividad del trabajo y la competividad, aspectos estos fundamentales para lograr altos índices de crecimiento económico y social, que según se dice, harán posible disminuir la brecha entre pobres y ricos y la desigualdad en materia de equidad de género que impiden la movilidad social.

La experiencia práctica e histórica demuestra que los países más desarrollados utilizan las organizaciones internacionales como la Ocde como instrumento de presión y avasallamiento de otros países menos desarrollados con el fin de proteger los intereses del gran capital monopolista privado y estatal transnacional, que hoy domina en todo el mundo globalizado. 

Desde luego que esta situación no debe impedir para que los países menos desarrollados como Colombia, bajo una nueva forma de cooperación y de ayuda mutua, acordes con sus necesidades en materia de intercambio comercial y teniendo en cuenta aquellos factores geográficos, demográficos, de crecimiento económico y social concurran a la formación de nuevos procesos integracionistas y exijan un trato equitativo y equivalente frente a los países mas desarrollados.

el ingreso de Colombia a la OTAN no parece tener ninguna justificación ni beneficio alguno

sdtsfgnsf
La extensión de su órbita de acción a Colombia considerada como el único país de América Latina que hace parte de esta organización

Por otra parte, el ingreso de Colombia a la OTAN no parece tener ninguna justificación ni beneficio alguno, aun cuando el presidente Santos ha expresado públicamente que con ello el país alcanzará “un status especial”, además de la posibilidad de que dicha organización coopere en materia de asesoría militar con el país. Como se sabe, la OTAN es un bloque militar creado en 1949 e integrado por varios Estados entre los cuales figuran los EE.UU, Francia, el Reino Unido, Alemania, Turquía, Grecia, etc., cuyo papel fundamental en el pasado fue el de estimular el armamentismo enfrentándose a la ex Unión Soviética y a los demás países del campo socialista que apoyaban la lucha de los pueblos contra el neocolonialismo en Africa y Asia.

Dicha organización militar no ha dejado de ser un instrumento agresivo y peligroso para la paz mundial que continúa participando en varios conflictos bélicos en Irak, Afganistán, Libia y el Cercano Oriente.

La extensión de su órbita de acción a Colombia considerada como el único país de América Latina que hace parte de esta organización, no representa ningún beneficio para el país y en cambio con ello se reforzará la presencia de los EE.UU con las bases militares asentadas en varios puntos del territorio nacional.

el Estado no solo deberá cumplir con los compromisos adquiridos sino que quedará sujeto a las concepciones ideológicas y políticas que imperan en dichas organizaciones

No obstante que el presidente Santos y algunos sectores de opinión consideran que el ingreso de Colombia a la Ocde y a la OTAN, constituye un hecho positivo y de gran trascendencia para la economía del país y la cooperación internacional en cuestiones de asesoría militar, lo que está claro es que a partir de su aprobación por el Congreso de la República, el Estado no solo deberá cumplir con los compromisos adquiridos sino que quedará sujeto a las concepciones ideológicas y políticas que imperan en dichas organizaciones, al tiempo que la supremacía estatal y su independencia estarán supeditadas al poder de dichos organismos en cuanto al manejo de las relaciones internas e internacionales del país, afectándose con ello su  soberanía económica, política y militar.


Veeduría Ciudadana por La Democracia y La Convivencia Social

El Control Ciudadano Sobre la Gestión Pública es Condición Indispensable para el Ejercicio de la Democracia y la Convivencia Social

Búsqueda personalizada