Puerta, otro gigante del ciclismo colombiano

Por Redaccion el Vie, 02/03/2018 - 8:06am
Edicion
357

La historia del ciclismo  colombiano enseña que la primera medalla de oro que obtuvo el país en unos juegos del ciclo olímpico se logró en la modalidad de los 4.000 ms persecución por equipos, en el velódromo de Guatemala con motivo de los Juegos Centroamericanos y del Caribe en 1950, cuando aún en Colombia no se había construido el primer velódromo.

Y desde entonces, esa misma historia, que hoy ya tiene 65 años, no ha parado de contar historias de grandes hazañas conseguidas por hombres y mujeres de nuestro país, tanto en las pistas nacionales como en los velódromos del mundo y en las más diversas especialidades.

Hoy parece prácticamente imposible resumir la cantidad de medallas, títulos, marcas, coleccionados desde los modestos campeonatos departamentales y nacionales, hasta los pomposos Juegos Olímpicos o campeonatos mundiales, pasando por todo el ciclo olímpico, que abarca los Bolivarianos, Centroamericanos, Suramericanos y Panamericanos, además de los campeonatos continentales en las categorías juveniles y élite, tanto en damas como en hombres.

Todo lo anterior, conseguido por practicantes del ciclismo en pista en diversas regiones de nuestro país, que se han convertido también en auténticos ídolos nacionales, como Cochise Rodríguez y Mario  Papaya Vanegas, en los años 60 y 70;  Efraín Domínguez, en los 80, y  María Luisa Calle, Fernando Gaviria y Fabián Puerta,  en los años más recientes, integrando estos últimos dos nombres, una impresionante generación que es producto del proceso iniciado en el Velódromo de Medellín, desde las categorías juveniles  y continuado a nivel nacional e internacional en la élite del ciclismo de pista , con el apoyo decidido del Comité Olímpico Colombiano, la FCC y Coldeportes.

Fernando Gaviria se ha titulado recientemente campeón mundial de la prueba del ómnium en París, luego de derrotardo a los más eximios especialistas del planeta, siguiendo la línea natural del progreso, pues ya había sido también campeón mundial juvenil de la especialidad.

puertaa

Puerta, luego de cruzar la meta en el Mundial de Ciclismo. Foto UCI.

 

Y Fabián Puerta se convirtió en el más grandes velocista de todos los tiempos en Colombia y en uno de los mejores del mundo, en las pruebas de la velocidad pura, el keirin  y el kilómetro contra reloj, con lo que ha logrado el renacimiento de la  historia escrita por Mario Vanegas, 50 años después de que este fuera quinto de la velocidad pura, en los Juegos Olímpicos Tokio-64.

Puerta es producto de un metódico proceso de detección de talentos que se aplica en Antioquia en el campo del ciclismo y pasó de ser un regular ciclomontañista, al velódromo de Medellín, para aprender todos los secretos de las pruebas  más difíciles y espectaculares  de los óvalos,  bajo la dirección de Jhon Jaime Gonzáles, su descubridor  y orientador.

Nacido en Caldas, este portento  de 1,80 m. de estatura  y 85 kilos de puro músculo, pareciera haber nacido especialmente para cultivar estas modalidades y descollar al más alto nivel en ellas, pues  ya  tiene en la sala de trofeos de su casa  en el municipio de La Ceja , toda la colección posible de títulos y medallas, que incluyen las nacionales, las del ciclo olímpico y ya varias de campeonatos mundiales. En este momento sueña con los Juegos Olímpicos Río 2016, para lo cual ya hizo la experiencia de Londres 2012.

Dueño de condiciones físicas extraordinarias, biotipo especialmente moldeado para estas especialidades de la velocidad,  convencido y seguro de sus capacidades para ser el mejor, sin importar los rivales que tenga que enfrentar, blindado contra los nervios y la inseguridad, Fabián Puerta se alza hoy como una de las máximas realidades colombianas y continentales para luchar por los honores, en cualquier escenario del mundo.

Con Fabián, el ciclismo colombiano ha conseguido abrir la Puerta  que le permite luchar sin temores por la gloria, en las pruebas en las que parecía imposible  que un pedalista de esta parte del mundo pudiese enfrentarse y derrotar a los grandes velocistas de Europa o Australia. Por fortuna ha llegado el “Mesías” prometido de la velocidad para nuestro país y con él, un presente fabuloso y un futuro todavía mejor para el ciclismo en pista de Colombia.

Búsqueda personalizada