El manejo de los recursos públicos del Municipio

Por Luz Betty Jime… el Sáb, 02/02/2019 - 9:00am
Edicion
406

Luz Betty Jiménez De Borrero / Pablo A. Borrero V.


 

Después de casi dos décadas el municipio de Cali ha logrado por fin salir avante del endeudamiento que lo tuvo postrado por cuenta del mal manejo de las finanzas públicas por parte de sus alcaldes que se embarcaron en una serie de inversiones, antes que cumplir con sus obligaciones constitucionales y legales de atender debidamente el gasto social en educación, salud, vivienda, cultura entre otros aspectos esenciales.

En la actualidad se habla de la mejoría de la capacidad de inversión para el año en curso, debido en buena parte al incremento de los impuestos municipales (predial, industria y comercio, valorización, etc.), lo que ha permitido tener un presupuesto de 3.5 billones de pesos para atender las necesidades de una población de más de dos millones de personas en todo el territorio municipal.

En principio la recaudación de mayores ingresos para el fisco municipal significa una mayor actividad económica y gestión tributaria de las autoridades encargadas del recaudo de los impuestos. Sin embargo, muy poco es lo que realmente se gasta en el ciudadano de a pie que hoy tiene la percepción de que en la ciudad de Cali únicamente se invierten ingentes recursos del presupuesto para la ejecución de grandes obras de infraestructura, renovación urbana, transporte público, seguridad, que tan solo benefician a un sector de la población, en tanto persisten los problemas en estas áreas sin que haya un control real por parte de la contraloría y la personería, cuyas investigaciones no tocan los grandes asuntos de la ciudad.

Y aunque se asegura que para el 2019 se invertirá el 80% de los recursos del presupuesto para atender las necesidades del ciudadano común y corriente, no nos cabe la menor duda de que dichos recursos estarán alimentando la clientela política de los candidatos de la alcaldía ad portas de las elecciones municipales que tendrán lugar en el próximo mes de octubre.

La mayor participación de los caleños en el gasto público social va a depender en buena medida de un mayor control y vigilancia de dichos recursos y de la obligación de los funcionarios públicos de rendir cuentas como es su obligación y no como hasta ahora sucede, en que los caleños no saben exactamente el destino que han tenido dichos recursos en inversiones en materia de infraestructura vial, renovación de redes de acueducto y alcantarillado, construcción del parque lineal, subsidios para el transporte masivo, inversiones en la denominada Ciudad Paraíso en donde se construirán una estación del MIO y un centro comercial, obras estas últimas, que según el gerente de la Empresa  de Renovación Urbana están sometida a un pacto de confidencialidad, que impide conocer el nombre del inversionista que aportaría mas de trescientos cincuenta mil millones de pesos en su desarrollo, circunstancia que resulta por lo demás contraria a los principios de la transparencia y de la publicidad consignados en la Constitución y en la ley de contratación, en tratándose de obras con participación del municipio de Cali. 

No sobra agregar que el mejoramiento de los ingresos del municipio no debe realizarse sobre la base de aumentar desproporcionadamente los impuestos municipales, tal como ha sucedido con el impuesto predial, cuyo aumento no corresponde a la realidad socio económica que viven los caleños, en tanto que las acciones de reclamo no producen ningún efecto en manos de una burocracia que ni siquiera tiene en cuenta las normas establecidas en la ley para su imposición y cobro

Los anteriores aspectos deben ser materia de debate de los candidatos a  quienes los ciudadanos deben exigirles propuestas concretas ante dicha situación específica y prioritaria, que afecta principalmente a sectores medios de la población.

ADENDA: La VEEEDURIA que representamos hace un llamado urgente al Alcalde de Cali y a la secretaría de Educación Municipal para que a la mayor brevedad posible atiendan el llamado de la Rectora del Colegio Santa Librada, institución educativa que se encuentra en ruinas y con riesgo de que se produzca una tragedia que afectaría a estudiantes, profesores y empleados, a fin de que se comiencen a ejecutar las obras para reconstruir sus instalaciones, entre otras, 19 aulas que están por fuera de servicio, además de algunas oficinas necesarias para el funcionamiento administrativo. La respuesta a dicho llamado no puede limitarse a la elaboración de estudios que se vienen realizando de tiempo atrás pero que no se concretan en las obras que requiere la institución.

A las autoridades municipales les recordamos que el Colegio de Santa Librada constituye un patrimonio arquitectónico y cultural de la ciudad, en el que se han educado varias generaciones de caleños que se han destacado en diferentes áreas del conocimiento y de la ciencia, razones estas suficientes para que la administración cumpla con la obligación Constitucional y Legal de preservar dicha institución como parte esencial del patrimonio y la memoria de la ciudad de Cali.


Veeduría Ciudadana por La Democracia y La Convivencia Social

El Control Ciudadano Sobre la Gestión Pública es Condición Indispensable para el Ejercicio de la Democracia y la Convivencia Social

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