Corredor Cali-Jamundí

Por Guillermo E. U… el Sáb, 27/02/2016 - 11:35am

Por Guillermo E. Ulloa Tenorio

Economista de la Universidad Jesuita College of the Holy Cross en Estados Unidos, diplomado en alta dirección empresarial INALDE y Universidad de la Sabana. Gerente General INVICALI, INDUSTRIA DE LICORES DEL VALLE, Secretario General de la Alcaldía. Ha ocupado posiciones de alta gerencia en el sector privado financiero y comercial.


Aquel asentamiento, ordenado por Sebastián de Belalcázar a su lugar teniente Juan de Ampudia, en marzo de 1536, tres meses antes de la fundación de Cali, ha sido el más fiel testigo de la conurbación caleña. Su vocación arrocera y ganadera, de sus primeros 450 años de existencia, paulatinamente, dio paso convirtiéndose en el municipio dormitorio caleño.

La calidad de vida, agradable clima tropical, costos de construcción y cómodos impuestos prediales, entre otros, son algunos de los atributos de este municipio. Sus adecuadas condiciones en prestación de servicios públicos básicos han generado facilidad para que en el presente siglo se hayan construido más de 10,000 soluciones de vivienda nuevas.

Sin embargo, el impacto y problemática en la movilidad de sus residentes, cuyo destino laboral y educativo es Cali ha carecido de soluciones integrales afectando los dos municipios. El desplazamiento diario de esta ciudad dormitorio es, en parte, responsable por el colapso de la infraestructura vial actual en su corredor de interconexión.

Los entes planificadores nacionales, departamentales y municipales no previeron alternativas de sistemas integrales de transporte que permitan eficientemente movilizar la población.

Cali, por su condición de capital departamental, es la llamada a liderar los procesos que generen y conduzcan hacia una conurbación ordenada.

El alcalde Armitage anunció recientemente, como lo hizo su antecesor Guerrero, en comprometer al gobierno central en la ampliación de la vía Panamericana, por ser esta de orden nacional. No obstante que la ampliación a un tercer carril, en ambos sentidos es importante, la visión no debe ser cortoplacista, sino innovadora y a largo plazo.

En la etapa de diseño, y dado el limitante en el ancho de vía, debe explorarse la posibilidad, aplicando modernos conceptos constructivos de la ingeniería civil,  una vía de segundo piso en todo su tramo, duplicando su actual capacidad.

Paralelamente a la solución de infraestructura vial, los entes planificadores del Departamento, Nación y los dos municipios deben insistir en la integración del Sistema de Transporte Masivo, ampliando la cobertura entre Cali y Jamundí. METROCALI y sus operadores, están en capacidad y condición de ampliar su recorrido.

Aunque aún no se tiene certeza sobre el funcionamiento del tren de cercanías es importante imaginar la inmensa posibilidad de transportar la considerable población que vivirá en las proximidades de este nodo en forma eficiente, rápidamente desplazándose entre el sur, centro, norte de la ciudad,  zona industrial de Yumbo y demás poblaciones vallecaucanas que se conectan con el antiguo corredor férreo.

No podemos permitir que la problemática avasalle la solución.

Es el momento de pensar, con visión futurista, atrevida y desafiante, un proyecto de repercusión nacional, estableciéndose y consolidándose como referente en sistemas de transporte y movilidad.

geulloa@hotmail.com

@geulloa 

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