La abrupta salida de Tatiana Aguilar como secretaria de Educación de Cali, empujada por la petición radicada a los 21 concejales, al alcalde de Cali, al Fiscal y el Procurador de la nacion, donde exige resultados de investigaciones por quejas administrativas, disciplinarias, y penales, pero ni el alcalde ni la mayoría de los concejales hacían nada de fondo. Lo que   ha puesto en evidencia las profundas fallas administrativas y políticas que han marcado la gestión del alcalde Alejandro Eder y del Concejo de Cali. Durante un año y tres meses, Aguilar permaneció al frente de una de las carteras más críticas del distrito, a pesar de múltiples denuncias sobre su desempeño y cuestionamientos éticos relacionados con la contratación del Programa de Alimentación Escolar (PAE) y el transporte escolar.

Un Mandato Cuestionado

Desde el inicio de su gestión, Aguilar enfrentó críticas severas. Su desconocimiento físico de la ciudad y su aparente falta de familiaridad con instituciones clave, como la Universidad Santiago de Cali, generaron dudas sobre su idoneidad para el cargo. Sin embargo, fue su manejo del PAE y del transporte escolar lo que desencadenó un escándalo público. En 2025, el retraso en la contratación del transporte escolar dejó a más de 20,000 estudiantes rurales sin acceso a clases durante semanas, lo que provocó protestas masivas de padres y estudiantes.

Además, se denunciaron irregularidades en los procesos licitatorios del PAE, incluyendo presuntas coimas y problemas en la planeación presupuestal. En 2024, el programa enfrentó un déficit de $30,000 millones, lo que afectó la alimentación escolar durante varios meses del calendario académico. Estas deficiencias no solo comprometieron el bienestar estudiantil, sino que también evidenciaron una falta de control por parte del Concejo Municipal y las entidades fiscalizadoras.

La fiscalía y la alcaldia de Cali, conocían fotos y videos, sobre coimas recibidas por la secretaria de Educación y sale , por la puerta grande según la alcaldía. ¿Que se esconde? Las denuncias penales sobre las irregularidades del alcalde , el secretario de Hacienda y la misma de educación, sobre unas vigencias futuras ilegales, que la llevan a la PUERTA GRANDE?. Y otras irregularidades, que por el temor que ella ( Aguilar) …….prefieren  el “tapen tapen”.

El Papel del Alcalde Alejandro Eder y del Concejo

La permanencia prolongada de Aguilar en su cargo plantea serias preguntas sobre el liderazgo del alcalde Alejandro Eder. A pesar de las denuncias públicas y los llamados ciudadanos a intervenir, Eder optó por mantenerla en su gabinete hasta que la presión mediática y política se volvió insostenible. Este patrón no es exclusivo de la Secretaría de Educación; otras dependencias como las secretarías de Gobierno y Deporte también han sido señaladas por despilfarro e irregularidades contractuales sin que se tomen acciones contundentes.

Analistas han señalado que esta falta de reacción refleja una administración que no ha logrado superar la “curva de aprendizaje” en lo público. Más allá de los errores técnicos, se percibe una desconexión entre las prioridades ciudadanas y las decisiones gubernamentales.

Y que salga la información, cuales son los más de 10 concejales que sostenían política y administrativamente

¿Destitución o Renuncia?

El desenlace final ocurrió el 3 de abril con la radicación de Caliescribe de la denuncia final a más de 25 funcionarios de control, y la discusión se hace en el despacho del alcalde , en un lapso confuso, la Alcaldía anunció primero la destitución de Aguilar en el diario El Pais a las 8.00 pm,  para luego rectificar en comunicado de la alcaldia , a las 8.07 pm, afirmando que había presentado su renuncia y que rectifica el diario El Pais. En un comunicado oficial, insólitamente la administración agradeció su “liderazgo” y destacó supuestos logros como mejoras en infraestructura educativa y programas inclusivos. Sin embargo, este mensaje contrastó con las críticas generalizadas hacia su gestión.

El reemplazo inmediato por Sara Mercedes Rodas Soto fue presentado como un intento por redirigir la política educativa distrital. Rodas llega con experiencia en sostenibilidad e infraestructura educativa, pero enfrenta el reto monumental de recuperar la confianza ciudadana y garantizar transparencia en los procesos administrativos.

Un Problema Sistémico

La salida de Tatiana Aguilar no es un caso aislado; es un síntoma más del deterioro institucional que ha marcado a Cali durante más de dos décadas, desde la corrupción y mala educación publica y de cobertura, que contrasta radicalmente con la educación privada bilingue. La educación pública local sigue mostrando resultados deficientes en pruebas Saber, afectando a más de 300,000 niños y niñas. A esto se suma un Concejo Municipal incapaz de ejercer control político efectivo sobre el Ejecutivo, perpetuando un ciclo de ineficiencia y corrupción.

La situación actual exige no solo cambios individuales en el gabinete municipal sino una revisión profunda del sistema administrativo y político que ha permitido estas irregularidades. La ciudadanía caleña merece respuestas claras y acciones concretas para garantizar que los recursos públicos sean utilizados con eficiencia y transparencia.

NR: ¿Y en que quedan la Personería y Contraloría de Cali?……………. Que vergüenza

Redacción